viernes, 3 de febrero de 2012

El miedo tras la caída

Tras mucho tiempo sin actualizar, hoy me encuentro con ganas de contaros el por qué de este abandono.


Llevo un montón de tiempo sin andar en moto y, ahora que hace tanto de la última vez, me siento preocupada por el miedo que le he cojido. 
La última vez que me subí a ella, acabé en el suelo de mi garaje con un traumatismo bastante bonito en la cabeza (a pesar de que llevaba el casco puesto). No voy a entrar en detalles del cómo porque la verdad es que fue una caída de lo más tonta pero igual de desafortunada. Lo cierto es que los días posteriores no estaban muy para circular (en Galicia las carreteras son muy falsas en invierno) y, un día por otro, no tuve ocasión de volver a cogerla más que para llevarla al taller a pasar la revisión. Desde entonces, me encuentro, por así decirlo, rara en cuanto a montar en moto se refiere.


Supongo que es normal haberle cogido un poco de miedillo pero asumo que mi deber como motera y mi orgullo de mujer me obliga a no derrumbarme y no dejar que ese "percance" me superen. Ante todo me gusta ser motera, me gusta mi moto, me gusta la sensación de libertad, de familiaridad con otros moteros, el mariposeo de mi estómago cuando la oigo ronronear si le tiro de la oreja... No sabría explicarlo, pero sé que es suficiente lo que me aporta como para luchar por ello. 
Así que no pierdo jamás la esperanza ni perderé esta batalla por plantarme ante el miedo y hacerlo huir, porque merece la pena el esfuerzo si puedo recuperar la confianza perdida en mi pequeña.


Mi pasión (entre otras) es mi moto, pero para cualquiera que tenga una pasión y ésta le haya dado un buen susto, estas palabras no le serán extrañas porque si algo es bueno, si algo te apasiona de verdad, vale la pena luchar por ello hasta el final solo por volver a disfrutarlo aunque sea una vez más.


Así que, en cuanto esta ola de frío se despeje y vengan los días de calorcito (o no, mientras la carretera esté bien para circular da igual el frio xDD) cogeré mi montura, le daré unas palmaditas y un beso y volveré a rodar por el asfalto de nuevo.


Es una experiencia más, desagradable, pero una más al fin que nos forja para el futuro enseñándonos aquello que nos hará ser más sabios.

V'ss y como siempre, nos vemos en las carreteras

martes, 4 de octubre de 2011

Las primeras caidas tontas

 A todos nos pasa. El primer día, la primera semana, el primer mes... Da igual cuando, pero siempre, a todo el mundo le pasa.
Me refiero a las caídas en parado. 


1º - Cuando la moto está apagada
Las motos disponen de una pata lateral preparada para soportar el peso de la moto ligeramente inclinada cuando no estamos encima de ella. Algunas también disponen de una especie de caballete que, siendo el sistema de colocación muy similar, no permite que la moto quede tumbada y además la levanta del suelo quedando apoyada en dos patas situadas a ambos lados de la susodicha.
Aun siendo un sistema de sencillo funcionamiento, también es cierto que induce a error en un porcentaje bajo. Pero ese poco porcentaje es asquerosamente indeseable ya que ver a tu querida montura en el suelo después de un horripilante "CRASHH" es algo que no le deseo a nadie.
Las situaciones en las que este suceso ocurre son varias pero podemos resumirlas en:
     - Cuando no ponemos la pata todo lo adelante que hay que ponerla y se nos recoge cuando pensábamos que la moto estaba estable
     - Cuando colocamos al moto inclinada hacia arriba en una pendiente y ésta decide que no le gusta ese lado.
     - Cuando NO ponemos la pata y dejamos caer la moto pensando que se ha puesto sola por arte de magia. En estos casos la sensación de ser imbécil es mucho mayor ya que cuando nos damos cuenta, ya es demasiado tarde y no hay vuelta atrás. Solo nos queda resignarnos a hacer que su caída sea lo más dulce posible (aunque eso depende de nuestros reflejos y habilidad para mantenernos de pie sujetando 200kg de moto).


2º - Cuando la moto está encendida y vamos a 10km/h (mas o menos)
Si no llegas bien al suelo encima de tu moto NO HAGAS HEROICIDADES EL PRIMER DÍA. Para todo hace falta coger experiencia y también soltura.
Es muy tentador querer subirse a una acera de 1 metro de ancho como hacen los que van contigo con tanta soltura y decisión para aparcar la montura pero se realista: tú, te acojonarás al llegar al borde, frenarás, pensarás que la inercia la hará subir y podrás maniobrar en tan pequeño espacio. NO. No lo harás y el resultado será que al llegar al bordillo, la rueda  delantera chocará, te frenará la moto, te desequilibrarás y adiós. La moto al suelo de cabeza.
Otra ocasión en las que las motos muestran su pasión por dormir es en las cuestas o carreteras desniveladas. Por ejemplo: te paras en un semáforo, o para coger un cruce a mano derecha y como vamos confiados subimos los pies con demasiado apuro y al arrancar la moto se nos cala. Consecuencia: si no tenemos reflejos al bajar los pies, la moto se irá al suelo.


Existen infinidad de razones por las que a las motos les entra el sueño. Muchas podrás pillarlas a tiempo y prevenirlas pero algún día, en algún lugar, conseguirá lo que quiere pero no te preocupes, consuélate con el hecho de que a todos nos ha pasado y lo más importante es que a ti no te pase nada. La moto se puede arreglar o pintar. En estas caídas es difícil que los daños sean irreversibles. Un buen consejo (que me dieron a mi cuando mi Gladius se fue al suelo el primer día al sacarla del concesionario) baja los pies siempre antes de lo necesario mientras no estés segura de conocer tu moto: su peso, su movilidad, cómo gira, cómo tumba, cómo frena...


Hagas lo que hagas, cuando la aparques, acuérdate de la pata!!!!

V's y ráfagas. Nos vemos en las carreteras.

miércoles, 28 de septiembre de 2011

V's de Presentación

Antes de nada presentarme: 
Me llamo Eve, tengo 24 años, mido 1,63m y soy motera (que no motorista, ya os explicaré la diferencia). Además de eso, soy Bandida. Aunque no he sido propietaria de una Bandit, mi novio lo es. Y es en la Bandit donde me cogió el gusanillo de las motos.


Soy propietaria de una Suzuki SFV Gladius 650cc Azul perla vivo y Blanco cristal jaspeado (todavía limitada a 47cv por el maldito A2).




Muchas mujeres se echan para atrás en conducir una moto porque ciertos clichés establecidos dentro del propio mundo motero las asustan (como me asustaban a mi). Pues bien, olvidad todo lo que habéis oido.


1º - Tu altura no es el problema, lo es la de la moto en la que te has subido. Existen una infinidad de modelos a elegir así como estilos de motos. Debes escoger (sobretodo al principio) la que te sea cómoda a ti. A mi me encantan las deportivas carenadas pero hay que ser realistas y con mi estatura, no le llego al suelo con los dos pies de forma que pueda soportar su peso en parado sin que se me eche a dormir. Si sois pequeñas y os gustan las custom, esa es tu moto: su asiento es bajísimo y no tendrás problemas para poner los pies en el suelo en parado. Si te van como a mi las deportivas, mentalízate de que la moto de tus sueños no podrá ser tu primera moto (con un 90% de posibilidades de acierto).Primero hay que ganar soltura y adquirir experiencia en conducción con algo mas ligero sino te irás al suelo mas de una, de dos y de tres veces (en parado, me refiero).


2º - El peso de la moto. Si bien es cierto que el peso dificulta las maniobras, también lo es el que solo lo notarás en parado (sobretodo al principio que solemos ir mas despacio y con mas cuidado). Insisto en que debes escoger bien tu primera moto, en la que aprenderás trucos que más adelante te facilitarán mucho el adaptarte a una moto más grande, más pesada y de mas cilindrada o potencia. Pero todo hay que hacerlo progresivamente. 


3º - No hay nada que no puedas hacer si te lo propones. Es importante querer, pero querer de verdad. Sentir que no habrá nada que te frene hasta conseguir dominar una moto, hasta poder disfrutarla como uno mas del pelotón... El mundo motero ofrece un espíritu de solidaridad que no tiene barreras. Cualquier motero te ayudará dándote consejos y animándote siendo éstos un gran apoyo en tu camino así que el miedo al "yo no podré" puedes ir borrándolo de tu vocabulario.


Soy mujer y soy motera y cada día somos más las que nos lanzamos a este mundo hasta ahora de hombres. Digo yo que será por algo...


V's y ráfagas. Nos vemos en las carreteras.